Primer piso del museo

Atlantes y globos

Con la invención de la imprenta, el conocimiento se difunde cada vez más. También en el ámbito geográfico, los mapas que antes eran producidos por artesanos en ejemplares únicos, comenzaron a producirse en serie. Encuadernados en volúmenes, estaban al alcance de un público cada vez más amplio. Gracias a los nuevos mapas impresos, también surge una manera innovadora de construir los globos terráqueos.
El uso de los globos era conocido desde la antigüedad y respondía a dos necesidades principales: servir de apoyo a las exploraciones geográficas y a la enseñanza de la astronomía. Sin embargo, en el siglo XVI, la esfera celeste se convierte más en una ocasión de “espectáculo” que de erudición. Las estrellas —tanto las conocidas como las que se iban descubriendo—, ordenadas según su magnitud y posición, dieron lugar por convención a las constelaciones, representadas con figuras mitológicas: el globo se transforma en un “teatro del cielo”.
Coronelli replica este planteamiento, añadiendo los nombres no solo en latín, sino también en griego y árabe: un tributo a lo que había sido la lengua madre de la astronomía.