Segundo piso del museo
El bergantín Anna
El “bergantín” aparece en la segunda mitad del siglo XIX y surge tras las guerras napoleónicas como un barco sólido, rápido, maniobrable y, al mismo tiempo, capaz de transportar buena carga. En las playas de la península se construirán cientos de ellos. Con dos o tres mástiles —en este caso se le llama “bergantín de palo”— puede ser manejado por 10-15 marineros, según su tamaño. Su nombre en dialecto era scuna, deformación del inglés schooner.
Estas embarcaciones practicaban la llamada “navegación volandiera”, sin rutas fijas, transportando los cargamentos más diversos por el flete (tarifa) que el capitán —no pocas veces también armador— lograba negociar con los clientes. El nuestro es del tipo “bergantín-goleta”, caracterizado por tener dos mástiles, de los cuales el de popa está armado con velas latinas, es decir, triangulares.
