Tercer piso del museo

Los muelles: la Fazenda (Brasil)

BRASIL, 1888. El estado sudamericano decreta la abolición de la esclavitud. Para la aristocracia de los terratenientes surge un problema: ¿cómo reemplazar a los esclavos con mano de obra dispuesta a aceptar las duras condiciones de vida en las plantaciones? La atención de los barones del café se centra en los campesinos italianos, en particular del Véneto y Lombardía. Para atraerlos, se organiza una emigración subvencionada, con viaje gratuito para toda la familia hasta el destino; entre 1887 y 1902 involucrará a 900.000 personas.
En las plantaciones, los campesinos italianos encontrarán condiciones aterradoras de miseria, enfermedades y opresión. Buscarán una alternativa en las “colonias”, parcelas de bosque tropical concedidas por el gobierno. Allí construirán sus cabañas de pioneros, enfrentando los peligros de la naturaleza —desde animales hasta parásitos—, la hostilidad de los nativos, la fiebre amarilla y el aislamiento.